La propuesta del Ministerio de Salud de la Nación buscará fortalecer el uso adecuado de los antibióticos, antivirales, antimicóticos y antiparasitarios tanto en la salud humana como en la salud animal.
El avance de la resistencia a los antimicrobianos (RAM) fue reconocido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como una de las amenazas más graves para la salud global.
Esta resistencia ocurre cuando bacterias, virus, hongos y parásitos desarrollan mecanismos que reducen o anulan la efectividad de los medicamentos utilizados para tratarlos. Como consecuencia, infecciones que antes podían curarse con tratamientos habituales se vuelven más difíciles de controlar, aumentando el riesgo de complicaciones, internaciones prolongadas y mortalidad.
Más de 1,2 millones de muertes directas por año en el mundo se estima que provoca la RAM y contribuye a cerca de 5 millones de fallecimientos anuales.
El nuevo plan se estructura en cinco componentes estratégicos: el primero se centra en concientizar sobre la problemática y promover la capacitación continua de los equipos de salud. El segundo busca consolidar la vigilancia epidemiológica y microbiológica mediante la creación de un Sistema de Vigilancia Nacional que permita monitorear el consumo de antimicrobianos.
El tercer componente se orienta a reducir la incidencia de infecciones a través de la promoción de medidas de higiene, saneamiento y prevención en hospitales. El cuarto se enfoca en optimizar el uso de antimicrobianos. Y el quinto, finalmente, promueve la generación de evidencia económica que sustente inversiones sostenibles en diagnósticos, medicamentos, vacunas y otras intervenciones.





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